Línea de investigación
Agua bacteriostática y suministros para reconstituir péptidos
1 compuesto, desde $90. Diluyente e insumos para reconstituir; cada presentación con su precio por mg y COA por lote.
1 producto
Un péptido liofilizado es polvo hasta que se disuelve, y el diluyente condiciona cuánto dura la solución. Esta línea reúne el agua bacteriostática, es decir, agua estéril con conservador, en varios tamaños. Aquí se explica qué la distingue del agua estéril común, cómo elegir el volumen del frasco y qué conviene hacer al abrirlo.
Qué es el agua bacteriostática
Es agua para inyección estéril con 0.9 % de alcohol bencílico, un conservador que frena el crecimiento de bacterias. Esa característica permite perforar el tapón varias veces, algo que el agua estéril sin conservador no tolera: una vez abierta, esta última se considera de un solo uso. En la práctica de laboratorio, un frasco multidosis de agua bacteriostática se descarta pasados unos 28 días desde la primera punción, que es el criterio habitual para frascos con conservador.
Por eso es el diluyente de referencia para péptidos que se van a usar a lo largo de varias sesiones. El conservador no impide por completo la degradación de la molécula; solo limita la contaminación microbiana. La estabilidad del péptido reconstituido sigue dependiendo de la temperatura, la luz y la propia secuencia, y hay ficha de molécula para consultar cada caso.
Elegir entre 3, 10 y 30 ml
El tamaño correcto es el que se consume antes del plazo de uso del frasco abierto. Un frasco chico evita desperdicio cuando se reconstituyen pocos viales; uno grande resulta más económico por mililitro, pero solo conviene si el volumen total se va a gastar a tiempo. Como referencia, un frasco de 10 mL alcanza para entre tres y cinco viales de péptido, dependiendo de cuánto diluyente se use en cada uno.
La pregunta práctica es cuánto añadir a cada vial. Un vial de 10 mg con 2 mL queda a 5 mg/mL; con 1 mL, a 10 mg/mL. La concentración es una decisión de diseño, no una regla, y la calculadora de reconstitución devuelve el dato exacto. Para estimar cuántos viales y cuánto diluyente necesita un experimento completo, usa el planificador de viales.
Almacenamiento y buenas prácticas de manejo
Sin abrir, el frasco se guarda según indique su etiqueta, normalmente a temperatura ambiente y lejos del calor. Una vez perforado, conviene anotar la fecha en el propio frasco, limpiar el tapón con alcohol antes de cada punción y usar material estéril nuevo en cada extracción. Así se reduce el riesgo de contaminar lo que queda.
Al reconstituir, el diluyente se dirige por la pared del vial y no sobre el polvo, y se deja disolver con movimientos suaves, sin agitar con fuerza. Se desecha cualquier solución turbia o con partículas. El paso a paso está en cómo reconstituir un péptido. Los precios vigentes de cada tamaño aparecen en la ficha del producto. Un frasco con tapón dañado o solución turbia no debe usarse.
Alcance de esta línea
El agua bacteriostática y el resto de los suministros son materiales para laboratorio, y se ofrecen para la preparación de reactivos de investigación. Para criterios de compra, consulta comprar péptidos en México, y para el marco general, ¿son legales los péptidos en México?. Los suministros viajan en el mismo pedido que los viales; el envío cuesta $300 MXN y es gratis desde $2,000 MXN. Es importante entender que el diluyente no cambia la naturaleza del reactivo: un péptido reconstituido sigue siendo un material de investigación, con las mismas limitaciones de uso. Elegir bien el agua ayuda a la reproducibilidad del trabajo, porque la contaminación o un diluyente mal calculado son fuentes frecuentes de resultados inconsistentes. Si tienes dudas sobre el volumen para un vial concreto, la calculadora y las guías enlazadas resuelven la mayoría de los casos antes de abrir el frasco. Y si trabajas con varios péptidos a la vez, conviene reservar un frasco por línea de trabajo.

