La somatropina es la hormona del crecimiento humana en su forma recombinante, una cadena de 191 aminoácidos idéntica a la que produce la hipófisis. A diferencia de los secretagogos, no estimula su liberación: es la hormona misma, y se estudia por sus efectos sobre el crecimiento, el metabolismo y la composición corporal.
Presentaciones y precios: 12 UI $360 ($30/UI) · 15 UI $540 ($36/UI) MXN. Envío $300 MXN o gratis desde $2,000; entrega en 1–3 días hábiles.
Qué es la somatropina
La hormona del crecimiento (GH) es un polipéptido de cadena única de 191 aminoácidos con dos puentes disulfuro, secretada por la hipófisis anterior. La forma recombinante se denomina somatropina y reproduce la secuencia humana. Su número CAS es 12629-01-5. Es la hormona anabólica y metabólica central del organismo: regula el crecimiento durante la infancia y, en el adulto, interviene en la composición corporal, la reparación de tejidos y el metabolismo de grasas y glúcidos. Como dato sobre la molécula, la somatropina recombinante está aprobada por autoridades regulatorias como la FDA para indicaciones concretas de deficiencia de GH; ello no extiende ninguna aprobación a este material de investigación.
Se presenta en las unidades internacionales (UI) características de las hormonas biológicas, y los viales de esta página son de 12 UI y de 15 UI.
Qué estudia la investigación
La GH se une a su receptor y activa la quinasa JAK2, que fosforila a STAT5; esa proteína viaja al núcleo y enciende genes, entre ellos el del IGF-1. En el hígado se produce la mayor parte del IGF-1 circulante, y ese factor media buena parte de los efectos anabólicos de la GH en músculo, hueso y cartílago a través del receptor IGF-1R, con participación de las vías PI3K/Akt/mTOR. Hay además acciones directas de la hormona, por ejemplo sobre el tejido adiposo, donde activa la lipasa sensible a hormonas y favorece la liberación de ácidos grasos, con preferencia por la grasa visceral.
A dosis altas aparece su faceta antagonista de la insulina: disminuye la captación periférica de glucosa y eleva la glucemia, lo que explica el riesgo de resistencia a la insulina. La GH y el IGF-1 estimulan también la actividad de los osteoblastos, la síntesis de colágeno tipo I y la proliferación de condrocitos, y por eso se estudian en el contexto de densidad ósea y tejido conectivo.
Las áreas de investigación que se citan son composición corporal (menos grasa y más masa magra), envejecimiento, a partir del descenso gradual del eje GH/IGF-1 con la edad, conocido como somatopausia, y recuperación tras lesiones. La evidencia para la deficiencia de GH es sólida; para los usos fuera de esa indicación es limitada, y la seguridad a largo plazo se mantiene en debate, sobre todo por el papel del IGF-1 en la proliferación celular.
Se distingue de los secretagogos, como la sermorelina, el CJC-1295 o la ipamorelina, porque estos estimulan la liberación de la GH propia y conservan los frenos fisiológicos del eje, mientras que la somatropina aporta la hormona de forma exógena y puede suprimir la secreción endógena por retroalimentación negativa.
Protocolos y dosis reportados
Lo que sigue se presenta como información descrita en fuentes, nunca como una indicación. Para objetivos de envejecimiento se mencionan 1 a 2 UI diarias; para composición corporal o rendimiento, de 2 a 4 UI al día; y para recuperación tras lesiones, de 2 a 4 UI por día durante cuatro a ocho semanas. El rango abarca desde 0.5 UI en esquemas conservadores hasta valores mucho más altos que las mismas fuentes califican como no recomendables sin supervisión médica. Para la deficiencia de GH diagnosticada, la pauta es individualizada por un endocrinólogo.
La administración descrita es subcutánea una vez al día, por la mañana en ayunas o después del ejercicio; algunos esquemas parten la cantidad en dos tomas, y otros emplean cinco días activos y dos de descanso. El ayuno previo se recomienda porque la insulina interfiere con el pulso de GH. Los ciclos duran al menos tres meses para observar cambios de composición corporal, hasta seis meses en los de envejecimiento. La vida media tras inyección subcutánea es de 2.5 a 3.8 horas, pero el IGF-1 sigue elevado más de un día.
Efectos y precauciones reportados
Los efectos frecuentes son retención de líquidos y edema en dedos y tobillos, síndrome del túnel carpiano, dolor articular, glucosa en ayunas elevada con resistencia a la insulina, cefalea y reacciones locales. Con uso crónico a niveles suprafisiológicos se describen rasgos de acromegalia, diabetes tipo 2, ginecomastia, aumento de la presión intraocular y empeoramiento de la apnea del sueño.
Entre las contraindicaciones, el cáncer activo es absoluta, además de la retinopatía diabética proliferativa o no proliferativa grave, la enfermedad crítica aguda, el síndrome de Prader-Willi con obesidad severa o compromiso respiratorio y la edad pediátrica con epífisis cerradas. Antes de cualquier protocolo se describen IGF-1 basal, glucosa y HbA1c, perfil tiroideo, lípidos, y valoración oftalmológica en personas con diabetes. Durante el uso, el IGF-1 se controla cada cuatro a seis semanas, con un rango fisiológico de referencia de 150 a 300 ng/mL, y glucosa y HbA1c cada tres meses. La aparición de masas o bultos nuevos o de cambios visuales es una señal para suspender. La somatropina figura en la lista de sustancias prohibidas de la WADA.
Presentaciones
Viales liofilizados de 12 UI a $360 y de 15 UI a $540. Material de investigación, sin indicación de uso en personas.
Combinaciones citadas en la literatura
Dos combinaciones aparecen con frecuencia. La primera es con secretagogos de GH como la ipamorelina y el CJC-1295, que se plantean como una alternativa más fisiológica o como complemento a dosis bajas. La segunda es con el IGF-1 LR3, pensada para amplificar a escala tisular el IGF-1 que eleva la propia GH. También se subraya la importancia de la función tiroidea, porque la GH puede desenmascarar un hipotiroidismo y una tiroides óptima condiciona la respuesta.
Laboratorio
Reconstitución y manejo
Reconstitución y manejo en laboratorio
La somatropina se mide en UI, por lo que esta ficha no incluye tabla en miligramos. El procedimiento descrito: agua bacteriostática (nunca agua común) hecha resbalar por la pared del vial, entre 1 y 2 mL por vial según las referencias, y rotación suave hasta que se disuelva. No se agita, porque la proteína es muy sensible a la agitación y puede formar agregados.
La concentración final se obtiene dividiendo las UI del vial entre el volumen de diluyente elegido. Para evitar errores de cálculo, la herramienta de esta ficha hace esa cuenta con el vial y el volumen que se indiquen.
Conservación. Antes de disolver, entre 2 y 8 °C, sin congelar y protegido de la luz; el polvo liofilizado puede mantenerse estable hasta tres años en esas condiciones. Ya reconstituida, la solución se guarda en refrigerador y se usa dentro de un plazo de 14 a 28 días según el producto. Se inspecciona antes de manipularla: debe ser transparente y sin partículas. No se congela.
Preguntas frecuentes sobre HGH (Somatropina 191aa)
Solo para investigación (RUO)
HGH (Somatropina 191aa) se vende como material de referencia para investigación de laboratorio. No es un medicamento ni un suplemento y no está destinado al consumo humano. La información de esta página resume literatura científica publicada.







